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Motores argentinos al mundo

Con casi 50 años de existencia, John Deere fabrica y comercializa motores en su planta de Granadero Baigorria, provincia de Santa Fe, Argentina. En esta nota le contamos parte de su historia, su presente y su proyección a futuro, una industria que crece en el mercado mundial de motores diesel.

Fábrica de Motores en Argentina
Motores argentinos al mundo En 1958, John Deere inicia sus actividades comerciales en Argentina (si bien se comercializaban los productos importados por Agar Cross en Argentina desde 1894) y tan sólo al año siguiente, en 1959, inicia su actividad industrial, simultáneamente con la construcción de la planta fabril en Granadero Baigorria que hoy conocemos, destinada originalmente a la fabricación de tractores.

En sus 48 años de actividad industrial en Argentina, las estrategias de manufactura debieron ir revisándose y adecuando a los distintos escenarios de políticas económicas y de mercado, pasando por fabricación de tractores, implementos, equipos industriales y sembradoras, y por distintos grados de integración de manufactura que mostraban en los años 70 una fabricación totalmente integrada verticalmente con más de 2000 operarios; poca tercerización con proveedores y contando inclusive con una fundición propia.

Como contracara, los inicios de los ´80 con menos de 200 operarios y dedicada casi exclusivamente a la fabricación de repuestos. Los finales de los ´80 nos encuentran con un resurgimiento de la actividad industrial, aunque afectada por crisis monetaria e hiperinflación y a mediados de los ´90 comienza a plasmarse la “nueva” realidad de la fábrica con la decisión estratégica de especializarnos y focalizarnos en la fabricación de motores dentro del nuevo escenario propuesto por el Acuerdo Mercosur.

100.000 motores argentinos
En esta convulsionada historia industrial de John Deere en Argentina, la producción de motores, si bien con volúmenes variables, se mantuvo ininterrumpida año tras año, ya sea equipando tractores nuevos fabricados en nuestra planta, repotenciando equipos en campo, o destinándose a diferentes aplicaciones y mercados como es la realidad de nuestros días, alcanzando en el 2004 la marca de 100.000 motores producidos en nuestra planta.

100.000 motores Dentro del marco de regionalización del Acuerdo Mercosur, la misión esencial de nuestra planta fabril es ser el proveedor natural de motores para las fábricas Deere de equipos autopropulsados en Sudamérica, acompañando el crecimiento del negocio agrícola en la región dentro de las estrategias corporativas.

Motores con proyección mundial
Los exitosos esfuerzos en reducciones de costo y mejoras de eficiencia y calidad han llevado a nuestros productos a una posición competitiva a nivel mundial que le permite hoy a la fábrica superar su misión natural y tener presencia aún en mercados tan lejanos como ser las plantas de John Deere en China o en clientes no tradicionales como fabricantes de equipos de generación eléctrica, compresores de aire y bombas de riego de todo Sudamérica. Estos mercados y clientes no tradicionales ya representan más del 15% del volumen normal de producción.

Se suma a este crecimiento la especial circunstancia de la alta demanda mundial de motores en estos últimos años lo que posibilitó el máximo aprovechamiento de los activos de nuestra fábrica, iniciando en 2004 la exportación de blocks y cabezas de cilindros a las fábricas Deere de México y Francia y a fines de 2006 iniciar el desafiante Proyecto México, de desarrollo y exportación de motores para 9 aplicaciones de tractores en la planta de Saltillo, proyecto que nos permitirá más que duplicar nuestra producción en 2007, produciendo más de 14.000 motores, y trabajando a casi un 90% de la capacidad instalada, con 3 turnos en mecanizado y 2 turnos en línea de armado.

Transformación y desarrollo
Ingrese para ampliar esta foto La transformación iniciada a mediados de los ´90 del área motores de nuestra fábrica de tractores para el mercado local, en una fábrica de motores para exportación de clase mundial, requirió cambios importantes en estos últimos 10 años, no sólo en los procesos de fabricación sino en la cultura de trabajo de todos nosotros.

En los aproximadamente 25.000 m² destinados a la manufactura de motores, las viejas máquinas transfer se fueron integrando con nuevas máquinas herramientas CNC con el concepto de celdas de manufactura, en un adecuado balance de flexibilidad, eficiencia y mayor capacidad de producción para el mecanizado de blocks, cabezas de cilindros, camisas y cajas de volante.

La línea de montaje de 15 estaciones hoy permite producir 1 motor cada 12 minutos, en modelos de 4,5 - 6,8 - 8,1 Lts. de cilindrada y en versiones de aspiración natural, turboalimentados y turbo-postenfriados, con potencias que abarcan un rango de 75 a 325 HP y destinados a unas 45 aplicaciones diferentes.
Los mismos son en un 100% ensayados en 4 bancos dinamométricos, reproduciendo las condiciones de torque y potencia requeridas en servicio, siendo finalmente pintados con un sistema electrostático que permite no sólo asegurar la calidad superficial sino minimizar las pérdidas de pintura.

La base de proveedores local se fue desarrollando al punto de contar hoy con varios proveedores que suministran sus productos no sólo a nuestra fábrica sino también a las demás fábricas de motores de la corporación en nuestro constante esfuerzo por desarrollar proveedores locales de clase mundial, tal es el caso de bombas de aceite, válvulas y tapas de distribución.

Nuestra ingeniería trabaja totalmente integrada con la ingeniería central de motores en Waterloo (Iowa), manteniendo un diseño y especificaciones de los productos común para todas las fábricas, y compartiendo recursos para el desarrollo, ensayos y evaluaciones de los mismos. Productos que son cada día más demandantes desde el punto de vista tecnológico, con creciente presencia de “electrónica”, y especialmente con el gran desafío de las reglamentaciones de emisiones contaminantes, desafío que enfrentamos actualizando nuestros equipos y herramentales para iniciar la fabricación de motores certificados Tier I y Tier II en 2007, incluyendo el primer motor con tecnología de inyección “common rail”.

Acompañando estos proyectos, un nuevo centro de mecanizado para la línea de block, equipos de torque eléctrico para montaje, remodelación de los sistemas auxiliares de dinamómetros y un nuevo dinamómetro para ensayos de durabilidad son parte de las inversiones previstas para 2007.

Sistema de Gestión Ambiental
La preocupación por “contaminantes” no se limita sólo a nuestros productos, sino que se extiende a todos nuestros procesos internos, contando al efecto con un Sistema de Gestión Ambiental que en auditoría 2006 fue calificado con 87 puntos sobre 100, permitiendo mantener nuestra condición de “unidad verde” sin necesidad de auditorías por 4 años más.

El Sistema de Gestión de Calidad también sigue vivo, habiendo recertificado ISO 9000 el pasado mes de octubre sin no conformidades detectadas por los auditores externos. Igualmente, sabemos que la mejor gestión de calidad se evidencia en la satisfacción del cliente, por lo cual nuestro foco sigue siendo mantener los excelentes índices de despachos en fecha, y de mínimos defectos y fallas de campo en valores que igualan e incluso superan los de las demás fábricas de la corporación.

DPS (Deere Production System)
Sabiendo que la base del crecimiento sustentable es la mejora continua, otro gran desafío para 2007 será la implementación de DPS (Deere Production System), sistema de producción adoptado por Deere y conformado por las mejores prácticas de manufactura que incluyen gestión total de la calidad, producción “just in time”, mínimos inventarios en proceso, manufactura flexible bajo demanda, optimización en logística interna y externa, seguridad y ergonomía, ...., esperando certificar el sistema hacia Abril 2008.

Integridad, calidad, innovación y compromiso
Sabemos que los valores de integridad, calidad, innovación y compromiso, evidenciados plenamente en el día a día de las casi 400 personas que hoy llevan adelante los destinos de la fábrica, nos llevaron a esta promisoria situación del negocio, y nos permitirán seguir en este camino de eficiente crecimiento en el mercado mundial de motores diesel.


Autor:
Ing. Sergio Fernández
Gerente de Fábrica
Industrias John Deere Argentina S.A.


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