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Historias de Clientes

El objetivo de esta sección es el de compartir con ustedes historias de nuestros clientes con fotos y comentarios sobre sus antiguos productos John Deere.


Es por ello que además invitamos a nuestros clientes a enviarnos sus testimonios y experiencias.


A continuación, una breve reseña de los testimonios:

Esta es la historia de Blas… un verdadero FAN John Deere

 Cumpleaños Blás

Blás Mellano tiene 7 años. Nació en una pequeña localidad del sur cordobés llamada Chazón, reconocida por la estatua de un gran indio ubicada en el ingreso del pueblo.

Es nieto de Don Juan Veremundo Mellano e hijo de Juan Mellano, ambos productores agropecuarios de origen tambero, clientes de Legaz SRL desde hace más de 15 años.

Según nos cuenta su mamá es FANÁTICO de John Deere. Tiene la línea casi completa de juguetes, ropa, llaveros, tazas y hasta guarda con mucho recelo su pata-pata que le regalaron cuando era bebé.

Cuando comenzó el jardín, quería escribir “John Deere”… aún antes de su propio nombre y lo intentó con tanto esfuerzo hasta que lo pudo conseguir.

Este año decidió festejar su cumple Nº 7 utilizando la temática John Deere.
Seguramente la pasión por John Deere de Blás irá creciendo junto a él.


"40 años..." Enrique Nas

"Pasé mi infancia en un establecimiento de campo familiar.
Tengo recuerdos grabados que perdurarán por siempre.
Mi primer caballo, la bicicleta y mi primer contacto directo con el John Deere 2420.
Imponente, tan grande en relación con mi estatura, que al subir a su asiento me daba la sensación que estaba en el cielo mismo por la emoción, el respeto y la ansiedad.
Solo tenía 7 años. Hacía tiempo que le pedía a mi viejo que me dejara conducirlo... ese día me llamo y... ¡se dio!
Desde entonces es mi fiel servidor. En todo proyecto campestre estuvo y está presente.
Para arar... sembrar... enrolar.... embolsar. Firme, Fiel como si supiera que de Él dependía el logro de mis esfuerzos.
¿Lluvia?    ¿Viento?    ¿Sol abrasador?    ¿Frio intenso?    ¿Temporal?
Pareciera que su motor no se involucra nunca en esas inclemencias. Para Él siempre es primavera.
47 años he cumplido. Este idilio con el John Deere 2420 ya dura 40 años. Y así será hasta que mis fuerzas lo permitan prometiéndome que la misma pasión se la transmita a MATEO, mi hijo, cuando tenga la edad suficiente.
Una emoción especial me embarga al recordar este presente entroncado con el ayer lejano, pero tan cerca en mis recuerdos.
Como no puedo expresarle a Él (John Deere 2420) mis sentimientos pretendo llegar a los hacedores para decirles que en estos 40 años he construido una relación estrecha con el 2420. Siempre estuvo cuando lo necesité y les aseguro que soy empírico y me mueve el misticismo.”

"El quijote con su corazón John Deere” – Federico Guerrero

El Quijote con Corazón John Deere - Foto: Sean Bonnette

"En el año 2008 empecé a construir un velero oceánico con la doble finalidad de viajar a la Antártida y de proporcionarme un hogar. Cuando tuve que decidir sobre la motorización que utilizaría, luego de investigar todas las opciones, incluidas motorizaciones importadas como Volvo o Yanmar, me decidí por un John Deere 4045 fabricado en Argentina. Buscaba un motor potente, sencillo, robusto y sobre todo confiable, ya que en un barco que navegará entre témpanos uno no puede darse el lujo de tener desperfectos, ¡en el mar no hay banquinas donde parar!

En Septiembre de 2011 finalmente botamos al flamante Quijote, quien desde el primer momento se sintió muy a gusto con su corazón John Deere dentro.

En Mayo de 2012 hicimos un viaje de pruebas a Brasil, comprobando que la motorización era la adecuada, y no presentaba absolutamente ningún inconveniente.

En Noviembre del mismo año volvimos a Argentina, donde luego de una breve escala en Buenos Aires para hacer los preparativos y el aprovisionamiento final para el viaje a la Antártida, zarpamos con destino a Ushuaia, punto de partida de nuestra aventura al Continente Blanco. Durante esta travesía tuvimos una vez mas la opción de constatar lo potente que es el motor, en una ocasión cuando entrando a Puerto Deseado empezó a soplar el característico viento patagónico, con una intensidad increíble, a lo que sin embargo el Quijote le ponía la proa apenas disminuyendo un poco la velocidad. Todas estas situaciones nos iban inspirando cada vez más confianza, y es eso justamente lo que necesitábamos ya que en la Antártida no hay talleres, repuestos, mecánicos, ni nadie a quien pedirle ayuda!

A fines de Enero del año 2013, con mi mujer y dos amigos como únicos tripulantes, zarpamos de Ushuaia hacia la Antártida.

Federico Guerrero en su Velero con Motor John DeereLuego de dejar el temido Cabo de Hornos por estribor nos internamos en el peligroso Pasaje de Drake, único lugar en el mundo donde los Océanos Atlántico, Pacífico e Índico dan la vuelta al mundo sin encontrar barrera natural alguna, haciendo de este lugar el más peligroso donde cientos de barcos han encontrado su fin. Son 1.000 kilómetros de aguas donde estadísticamente soplan tempestades con vientos huracanados cada tres días.

Pero el Quijote y su tripulación una vez más pasaron indemnes y arribaron a la Antártida, siendo así el 4° velero en la historia deportiva Argentina en lograr tal hazaña, y con seguridad el primero en hacerlo con un John Deere en su sala de máquinas!

En Antártida recorrimos más de 2.000 kilómetros a puro motor, sorteando témpanos y navegando entre los hielos. En más de una oportunidad nuestra vida y la del barco dependieron exclusivamente del motor, quien honró su nombre cada vez, sacándonos de situaciones riesgosas, o empujando de forma impresionante los hielos para abrirnos paso.

El 8 de Marzo el Quijote y su tripulación retornamos a Ushuaia sin novedades, donde ahora hemos echado amarras definitivas, esperando la próxima aventura."

 

“El sueño del pibe” – Eloy A. Garnier

Eloy Garnier con su John Deere 445

"Tengo 52 años, soy comerciante.
Hace algunos años compré una pequeña fracción de 20 hectáreas de campo muy cerca de la ciudad donde vivo, Villa Elisa, Entre Ríos, con la intensión de dedicarme a la actividad agropecuaria, más bien como hobby.

Mi sueño era tener un John Deere, ya que soy fanático de la marca (aprendí a manejar tractores a los 10 años en un 730). En el año 2010 logré reunir el dinero suficiente y tuve la suerte de encontrar a unos 30 Km. de aquí, el 445 que les muestro en las fotos. Se encontraba muy bien conservado, solo le faltaba pintura y algunos detalles.

Enseguida me aboqué personalmente a pintarlo y mejorarlo de acuerdo al manual del usuario que me entregó el vendedor. Está totalmente original, funciona perfectamente, lo uso con una desmalezadora que hice construir expresamente para él junto a otras herramientas (arado de rejas, disco doble, rastra) que también son de su época.

Lo utilizo para sembrar pasturas y desmalezar, ya que me dedico a la ganadería.
¡Tenerlo es como haber cumplido el sueño del pibe!"

“John Deere es un sentimiento” – Martín A. Morales

José A. Morales y Juan Carlos Morales (Click aquí para ampliar)

Soy Martín A. Morales, de Coronel Dorrego, Pcia. de Buenos Aires, y les voy a contar la historia y algunas anécdotas sobre el tractor John Deere Modelo “D” que aún conservamos.

La historia de éste tractor, que para nosotros, no sólo es valioso por su valor en sí como tomado o visto de “reliquia”, sino por el sentimiento de que nuestra familia haya trabajado sus tierras con él, comienza cuando José P. Morales, mi abuelo, lo compró en San Román, un pueblito ubicado en el partido de Coronel Dorrego (sur de la Pcia. de Buenos Aires) el año 1950, en la concesionaria de Linares Hnos. que existía en ese momento.

Este modelo no traía cabina, así que cuando mi abuelo lo trajo al campo comenzó a fabricarle una, la cual construyó de hierro ángulo, lona y vidrios.

Con este tractor, un arado de 13 discos John Deere y una rastra de discos de 36 discos John Deere, mi abuelo trabajaba sus 200 has. que arrendaba. Actualmente, sus hijos José A. Morales, mi papá, y Juan Carlos Morales, mi tío, conservan el tractor, el arado y la rastra, y recuerdan algunas historias, como cuando mi abuelo se iba a trabajar y ellos, mi papá y tío, que tenían entre 3 y 4 años también iban, se llevaban la “honda” o gomera, se sentaban en la batería y le tiraban a los chimangos (con la honda) y cuando se cansaban, se acostaban en el piso y se dormían.

Ya más grandes, con 14 años comienzan a trabajar ellos en el tractor, y recuerdan, por ejemplo, que para arrancarlo había que estar práctico porque el tractor arrancaba a nafta y después había que pasarlo a kerosén, entonces antes de arrancar tenían que desagotar el carburador por una canilla, cerrarla, abrir la nafta y calcularle cuando se llenaba el vaso, que aproximadamente eran 15 segundos, abrirle los grifos, cebarlo y darle arranque y después pasarlo a kerosén. Para pararlo había que cerrarle la canilla de combustible, que en ese entonces era Kerosén, y tardaba aproximadamente 1 minuto en pararse, es aquí cuando ellos recuerdan que cuando iban a cargar combustible le calculaban la distancia y le cerraban la canilla de kerosén antes, entonces llegaban con lo justo a donde estaba el tambor de combustible.


Concesionaria Linares Hnos., luego Agrícola San Román

En 1965 se da la oportunidad y compran un John Deere 730,en la concesionaria Agrícola San Román, que era la anteriormente nombrada como Linares Hnos.

Trabajaban con los dos, y me contaban que en una oportunidad que viene un mecánico por un problema del 730, éste que también había sido mecánico de este modelo, lo escucha al pasar y les dice que estaba bajo de vueltas, lo corrige, y después al trabajar tenía que ir el “D” adelante del 730, porque si iba atrás lo pasaba.

En 1974 ya se dejó de usar porque era muy difícil conseguir el combustible, y estuvieron a punto de venderlo para un desarmadero, pero les dio lástima, también mi abuelo les decía en ese entonces que lo dejaran debajo de las plantas, pero mi papá y mi tío no quisieron y siempre lo tuvieron bajo techo.

En 1989 el concesionario Agroavenida S. A., que estaba en Coronel Dorrego, se lo llevó para lavarlo y repintarlo, porque lo expusieron en el stand que tenían en la Exposición Rural de ese año, allí también se arrancó para mostrar su funcionamiento.

Actualmente está bajo techo en un galpón y no lo sacamos por nada solamente cuando queremos recordar tiempos pasados, lo arrancamos y lo sacamos.

Bueno, ésta es un poco la historia que mi papá y mi tío me cuentan, y que yo les seguiré contando una y otra vez a mis hijos, porque yo espero poder seguir conservándolo como lo hicieron mi abuelo, mi padre y mi tío.

Saludos a todos, y como ya lo he comentado otras veces, para mí:
"John Deere es un sentimiento"

“Pasión que se transmite de generación en generación” – Gabriel Ardusso y Flia.

Foto enviada por Gabriel Ardusso (su abuelo José Beltramone, su tío René Beltramone y su hermano Gustavo Ardusso)

Desde Cañada de Gómez, prov. de Santa Fe, GABRIEL ARDUSSO nos cuenta su historia junto a John Deere.

"Mi conocimiento, y posterior experiencia en la marca John Deere, podría decir que data desde sus orígenes, en nuestra zona.

Mi abuelo materno, JOSÉ BELTRAMONE, hijo de CHIAFREDO, fue uno de los primeros inmigrantes que colonizaron la zona (Colonia Santa Isabel) allá por los años 1880 (en la foto junto a su hijo RENÉ y a mi hermano GUSTAVO ARDUSSO).
Él compró en el año 1929, el primer tractor John Deere (un "Triunfo" que aún poseo como reliquia), llanta de hierro, con uñas, con magneto para el encendido de las bujías, grifos a nafta, volante para el arranque, y polea para la transmisión de fuerza. Consumía kerosén y su velocidad no superaba los 5 Km./h.

Significó una verdadera revolución para la época. De roturar la tierra con tracción a sangre, con arados de una y dos rejas, pasó a cuatro rejas, con un arado también marca John Deere. De esta manera, con el trabajo de un día arando, se reemplazaban cinco, utilizando caballos.

Se lo utilizó para el arrastre de las primeras "corta y trilla", en el arreglo de caminos y como toma de fuerza en máquinas desgranadoras de maíz."

Queda por destacar que entre el 38 y el 46 muy poco se pudo usar por la falta de combustible por la guerra y costo del mismo."

"Más tarde,...

... mi padre, PORFIRIO ARDUSSO, colono en ese tiempo, pudo acceder al primer 730 franja amarilla, que para ese entonces era todo un acontecimiento.

Así pasaron los años, y mi padre asociado con su hermano, AMALIO, con 80 has. fueron agrandando sus máquinas comprando otro 730 y más tarde el primer 2420 que era el Mercedes de la época, junto también el arado de 5 rejas de 14.

Ya en eso yo empezaba a dar mis primeros pasos en el trabajo agrícola.
Luego se vinieron los 3530, 2530, arados de 6 rejas, 2140, 3140, 4050. En ese entonces incorporamos la primera 1065A que fue el sueño del pibe. Después pasamos a la 1175 y más tarde a la 9610.

Hoy, gracias al sacrificio y el empeño de una empresa familiar, contamos con la más alta tecnología en equipos John Deere a decir: tractores 6300, 6405, 4050, 7815, cosechadora 9760 STS, arrolladora 466 y acondicionadora 920 y cabezal maicero 1092.

Actualmente contamos con monitores de rendimiento, banderilleros satelitales, sistemas electro hidráulico, computadoras de siembra, etc. El mundo ha cambiado y la agricultura se tuvo que amoldar a esos cambios para poder producir más alimentos para él."

"Sin duda ...

... nos consideramos hinchas fieles a la marca ya que la misma siempre nos ha respondido muy bien tanto en lo bueno como en algunos detalles que se tuvieron que mejorar.

Nuestra empresa seguirá en el trabajo arduo de cultivar la tierra, pero ya con una tecnología diferente a la de mi abuelo que labraba esa misma con un Triunfo y un arado John Deere de 4 rejas."

“Seguiremos en el mismo camino"

“Un seguidor a muerte” - Luciano Bueno

Fotos enviadas por Luciano Bueno - Click para agrandar

Luciano Bueno, de 9 de Julio, prov. de Buenos Aires, comparte su testimonio con nosotros y relata su historia con John Deere.

Él se acercó a nosotros ingresando toda la información a través de nuestra sección Mi experiencia con John Deere.

“…tengo 28 años, soy de 9 de Julio, pero por circunstancias laborales hace 8 meses que estoy en Tucumán ya que me dedico a la cosecha de granos.

Desde los 11 años me gusta John Deere.

Mi primera adquisición fue una cosechadora John Deere 1175 (2004) y un tractor usado que se lo compré a un amigo y como verán en la foto era amarillo pero yo siempre le vi la esencia de John Deere y así lo reparé.

Hoy estoy trabajando con la ayuda de mi viejo (José Luis)."

"Tenemos dos cosechadoras 1175 y estamos muy ansiosos ya que dentro de unos días nos entregan una 9650 rotor bala que compramos hace poco.

En resumen soy un seguidor a muerte de todos los productos de la marca y lo llevo en el corazón y siempre me han dado los mejores resultados.

Además la concesionaria con la cual trabajo, Agrícola Charito SRL, me ha respondido muy bien.

Gracias por este espacio para los fanáticos de John Deere.”

“Recuperada luego de 40 años de entierro” – Familia Frías

Desenterrando la Retroexcavadora John Deere 310

Recuperada luego de 4 años de entierro

Esta es la historia del padre de Renato Frías que pudo volver a usar su retroexcavadora John Deere 310 luego de 4 años de haber estado totalmente enterrada bajo tierra, con sólo haberle cambiado la batería.


Renato Frías, de Comodoro Rivadavia, Chubut, nos cuenta...

“Mi padre siempre ha sido propietario de varias máquinas retroexcavadoras JD 310. Desde la primera de ellas que compró a principios de la década del '80, la JD 310 "A", que la tuvo hasta hace unos años atrás en que la vendió, y todavía, su actual propietario la sigue haciendo trabajar.
Bueno, la razón por la que les cuento esto, es porque en Diciembre del año 2000 le robaron una modelo 310 "D". Nosotros solíamos decir que "se la había tragado la tierra", no sabíamos lo cierto que era esto. La encontraron, a casi 40 Km. de donde se la habían robado. Unos trabajadores de una empresa petrolera, que estaban por el lugar haciendo un relevamiento de pozos abandonados, vieron una antena que asomaba desde la tierra y eso les llamó la atención. Fue sepultada, y durante 4 años y tres meses estuvo ahí. Para sorpresa de mi padre sólo le tuvieron que cambiar la batería y arrancó en el acto. Pueden creerlo?, como si hubiese estado guardada en un galpón!!!"


"Las fotografías fueron tomadas por mi hermano (casi 200 en total) en los momentos que llegaron al lugar del hallazgo. El de camisa verde es mi padre. Puede apreciarse cómo estaba de enterrada, los plásticos con que fue cubierta y los arbustos que crecieron encima a lo largo de estos más de cuatro años."


"Ha sido una noticia que nos ha llenado de felicidad, no solamente a nosotros, sino que a mucha otra gente allegada.
Los primeros días no paraba de llamarnos la gente, ya sea que se enteraban por boca de otros o leyendo la noticia que también salió publicada en el diario local. Fue una noticia tan grande que por supuesto deseo compartirla con todos!"


""No hay ninguna como la John Deere" es una frase que suele decir mi padre... Pura verdad.”

“John Deere 730 STD (1968)” – Establecimiento LB. Liliana Saumench

Tres generaciones confiando en John Deere

Este mes publicamos una historia que arranca en 1962 con el primer tractor John Deere del abuelo y que en la actualidad sigue con el impulso del hijo y los nietos. La historia fue enviada por Pablo Stegmayer en Setiembre de 2003 para publicarla en esta nueva sección “Historias de Clientes”. La familia Stegmayer es de la ciudad de Esperanza, Provincia de Santa Fe.


“Las actividades principales que se hacían en las épocas de mi abuelo eran la ganadería y a la lechería. Con el progreso llegó la tecnología y por eso mi abuelo confió por primera vez en John Deere, pues vio en aquel tiempo que iba a ser una marca líder. Por eso él fue uno de los primeros en la zona que compró un John Deere 730 el 14/2/1962 (con eje Standard). En ese tiempo mi padre Angel Leonardo Stegmayer tenia 22 años y se había salvado de hacer el servicio militar.”


“En la actualidad la empresa agropecuaria se encuentra a cargo de mi padre (Ángel Leonardo Stegmayer) que a pesar de la situación trata de invertir siempre en lo mejor para que mi hermano (Alberto Omar Stegmayer) y yo (Pablo José Stegmayer) tengamos un futuro en estos tiempos tan difíciles y de cambios constantes que debemos enfrentar y adaptarnos".


“Los tractores y máquinas que utilizamos son los que se ven en la foto, porque somos fanáticos de John Deere, pues ya encontramos la marca en la cual confiar. El 730 es el que compró mi abuelo en 1962, años más tarde mi padre siguió comprando una enfardadora 214 (1964), un tractor 2420 (1979), un tractor 3320 (1980) y una rotoenfardadora 566 (1999)".


“En nuestra familia, tres generaciones han utilizado productos John Deere y lo seguiremos haciendo porque siempre confiamos en la marca”


Agradecemos a Pablo su correspondencia y por haber participado en este espacio dedicado a los productores o contratistas argentinos que han compartido durante muchos años sus vivencias y jornadas de campo junto a los equipos John Deere. A ellos nuestra invitación a que participen de esta sección enviándonos su historia.

“John Deere 730 STD (1968)” – Establecimiento LB. Liliana Saumench

730 STD modelo 1968 de Liliana Saumench

Tiempo atrás Liliana Saumench decidió comprar un tractor John Deere 730 Standard del año 1968, en desuso y parado, con la idea de arreglarlo y usarlo para hacer tareas secundarias en el Establecimiento LB, zona cercana a Capital, pcia. de Bs As. En la primer foto se ve en el estado que lo compró, fruto del tiempo que permaneció abandonado.


Junto a personal de Jardín y Campo, concesionario oficial John Deere de la zona, tomaron el desafío de dejarlo a nuevo. Entre otros arreglos se le instalaron nuevas baterías, asiento y respaldo conductor, cambios de aceite motor, filtros de combustible y aceite, aceite hidráulico, neumáticos delanteros nuevos, patín freno embrague, faros de iluminación, extremos de dirección, silenciador, toma de aire exterior, se controlo presión hidráulico, presión aceite motor, regulación embrague, alineación ruedas delanteras, control de indicadores y lámparas testigo tablero. En la segunda foto, el mismo 730 luego del arreglo.


Hasta cambiaron el velocímetro y comprobaron la velocidad máxima en 6°velocidad=20km/h, casi como nuevo.


Actualmente lo usa para movimiento de rollos de pasto, desmalezado, distribución de alimento a novillos, uso de la pala cargadora y movimientos de tierra.


“Consideramos al 730 una de las máquinas mas eficientes, confiables y avanzadas para la época de producción a la que pertenece.” Conocedores de la marca por tener también un tractor John Deere 6500 (121 HP) modelo 2000 opinaron: “Como todo John Deere, son confiables, seguros, fuertes y durables”


(*) Cualidades técnicas de interés del 730 Standard 1968
Motor diesel dos cilindros horizontales, 58 CV, 6 marchas adelante, 1 retroceso, embrague manual, baterías 24 volts, dinamo y convertidor, toma de fuerza y enganche cilindro remoto.

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Si le interesa participar de esta sección puede enviarnos su testimonio, la historia que desee compartir con la comunidad John Deere con la posibilidad de enviar fotos también. Para esto haga click en el siguiente link y